domingo, 1 de marzo de 2026

Anales de Literatura Española seguirá siendo de titularidad pública

En febrero de 2020 asumí la dirección de Anales de Literatura Española, cuyo primer número data de 1982 y por entonces había publicado un total de treinta y uno. La revista figuraba entre las veteranas dedicadas al estudio de nuestra literatura y contaba con una destacada nómina de colaboradores. El problema era que sus criterios de edición permanecían al margen de las directrices actuales para que las revistas universitarias sean indexadas y relevantes a efectos curriculares.

El consejo de redacción decidió adaptarse a los tiempos, dar por finalizada la anterior etapa e intentar que ALEUA no solo fuera indexada, sino que con el tiempo ocupara el primer cuartil en la clasificación de las de su ámbito académico. El trabajo fue arduo, requirió de la ayuda de un equipo y, desde hace unos dos años, el objetivo está alcanzado.

El cambio ha sido tan radical que, en 2020, debía escribir a potenciales autores para que mandaran sus originales y ahora, ante la acumulación de los mismos, hemos suspendido temporalmente la admisión de los nuevos. Por otra parte, en los números monográficos hemos pasado de buscar grupos de investigación para que los realizaran a tener una lista de espera donde aparecen ocho propuestas.

El actual sistema de baremación de los méritos de investigación me parece mejorable y siempre he sido escéptico ante clasificaciones basadas en los índices de impacto de los artículos publicados. También albergo dudas sobre los criterios para ordenar la valoración de las editoriales que publican nuestros libros.

El tema es complejo, pero evidencia la penetración de lo privado, con sus intereses económicos, en el ámbito de la investigación universitaria realizada con fondos públicos. A la vista de los escándalos en estas materias que han tenido una repercusión mediática, convendría establecer un debate e ir más allá de lo denunciado, incluso por parte de las autoridades académicas y ministeriales.

El debate corresponderá a otra generación de profesores, aquellos que en nuestra área casi han abandonado la escritura de monografías y optan por los artículos a causa de su valoración, excesiva en relación con los libros, en la concesión de los sexenios de investigación y las plazas docentes sacadas a concurso público.

Los funcionarios buscamos alternativas para la mejora de los criterios seguidos en nuestras actuaciones, pero nos debemos al cumplimiento de los mismos mientras estén vigentes. Así lo hecho durante estos seis años para que la revista fuera útil a los nuevos investigadores. El rejuvenecimiento de la nómina de autores en los trece números publicados durante mi dirección ha sido notable. Y me alegro por ellos, pero también deseo que apuesten por investigaciones de largo alcance menos vinculadas a los resultados inmediatos. Resulta difícil asumirlo antes de alcanzar una cátedra, pero nunca debiera dejar de estar entre las expectativas de un futuro con voluntad de hacerse realidad.

Mi trabajo como director debía terminar con el número 44 recientemente publicado, pero una feliz circunstancia relacionada con una baja maternal ha retrasado el relevo. Llegaré, pues, al número 45 y a un total de catorce publicados en siete años, gracias a un grupo de colaboradores dispuestos a trabajar con la alegría de quienes realizan una tarea colectiva donde cada uno asume su responsabilidad.

Eso sí, garantizo que Anales de Literatura Española seguirá siendo de titularidad pública y ajena a los objetivos económicos de las publicaciones científicas de carácter privado. Hace unas semanas recibimos una oferta de 135.000 dólares por vender la revista. Dado que las universidades no suelen registrar su titularidad, la operación parecía viable y comprobamos que la oferta venía de una empresa identificada.

La posibilidad de cobrar 135.000 dólares o una cantidad similar resulta tentadora, pero prefiero terminar mi trayectoria como funcionario defendiendo que la prevalencia de la investigación realizada en el ámbito público es la mayor garantía de que la misma no se subordine a intereses de difícil justificación. Anales de Literatura Española seguirá siendo pública, de acceso gratuito y abierta a cualquier investigador, con independencia de que pueda pagar o no por publicar.

Os dejo el enlace a la web de la revista con el último número monográfico dedicado a la literatura del exilio republicano:

https://ale.ua.es/

 

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