viernes, 26 de abril de 2019

Reseña de "Un franquismo con franquistas"



UN FRANQUISMO CON FRANQUISTAS

José Ramón Giner
(Diario Información, 25-IV-2019)

            Juan Antonio Ríos es uno de nuestros investigadores más singulares y de los más agradables de leer. No conozco a muchos profesores universitarios capaces de convertir su trabajo en una forma amable y rigurosa de divulgación. Al contrario de lo que sucede en los países anglosajones, la divulgación no está bien vista entre nosotros: se piensa que rebaja al que escribe. Es un viejo vicio de clase –de clase universitaria- que solo recientemente ha comenzado a cambiar. En este panorama, el profesor Ríos ha sido una excepción adelantada a su tiempo.

            Durante los últimos años, Juan Antonio Ríos ha publicado una serie de libros que nos permiten entender la dictadura del general Franco de una manera diferente a la que muestran la mayoría de los textos de historia. Hacía falta atrevimiento para acometer un trabajo como este. Usted puede ser feliz. La felicidad en tiempos del franquismo (2013), Nos vemos en Chicote. Imágenes del cinismo y el silencio en la cultura franquista (2015), Contemos cómo pasó. Imágenes y reflexiones de una cotidianidad, 1958-1975 (2016), a los que se añade ahora Un franquismo con franquistas, forman un conjunto en el que –por decirlo de una manera gráfica- el franquismo se presenta en ropa de andar por casa.

            Durante la Transición triunfó la idea de que el franquismo fue poco más que la obra del general Franco y de unos cuantos personajes que gravitaron a su alrededor. De pronto, descubrimos asombrados que el país se había quedado sin franquistas. Cuarenta años de dictadura apenas daban, por lo visto, para algunas decenas de nombres. Los libros del profesor Ríos desmontan esta quimera para mostrar otra realidad: el franquismo gozó siempre de un considerable apoyo oficial. «El invento de una dictadura sin franquistas funcionó desde los últimos años del régimen, cuando su previsible final abocaba a la búsqueda de una coartada que todavía circula con plena garantía», escribe en Un franquismo con franquistas.

            Para mostrarnos esa España de franquistas, Juan Antonio Ríos no recurre a los personajes principales de la historia que ya todos conocemos; con buen criterio, prefiere a los secundarios que ofrecen una mayor amenidad. En algunos casos, se trata de franquistas convencidos, de corazón; en otros, sin embargo, el protagonista no pasa de practicar un franquismo de ocasión, dispuesto a vestir la camisa que haga falta con tal de ganarse la vida. A lo largo del libro desfilarán el censor Ortiz Muñoz, el estrenista José Vicente Puente, Vizcaíno Casas, el autor de folletines radiofónicos Guillermo Sautier Casaseca, o, entre otros, ese «golfo distinguido» que fue Jaime de Mora y Aragón.

            Aunque Ríos no excusa en ningún momento la conducta de sus personajes, rara vez se muestra como un juez severo. Su mirada tiene siempre ese punto de generosidad de quien conoce las flaquezas de la condición humana y prefiere la ironía para evitar el rigor de la sentencia. A lo que no está dispuesto Ríos, sin embargo, es a permitir la tergiversación de la historia: el franquismo, como demuestra el libro, gozó de una amplia base social: jamás existió esa entelequia de un franquismo sin franquistas.