Lucy Marcos del Rey,
nieta del periodista procesado Pío Marcos Cuadrado, hace unas semanas se puso
en contacto conmigo porque desde Puebla (México) está recopilando información
acerca de la trayectoria de su abuelo. El sumario de quien fuera censor de prensa
durante la guerra lo analicé en La colmena (pp. 105-110), le mandé una
copia de la documentación utilizada e iniciamos una colaboración para completar
el relato de este periodista afiliado al PCE en junio de 1938.
El juez Manuel Martínez
Gargallo y su secretario instruyeron el sumario de quien, por el escaso
protagonismo alcanzado durante la guerra, creyó estar a salvo en la Victoria.
Sin embargo, Pío Marcos Cuadrado fue denunciado por el industrial Manuel Carazo
Jiménez y lo detuvieron el 24 de mayo de 1939. A partir de ese momento, y como
preso en las abarrotadas cárceles de la época, se inicia una instrucción que
finaliza el 17 de noviembre con un auto resumen, donde el titular del Juzgado
Militar de Prensa propone el sobreseimiento de la causa.
No obstante, un
izquierdista nunca salió indemne de aquel juzgado militar y Manuel Martínez
Gargallo, tras los correspondientes informes de su secretario, añade una nota
al auto resumen. El procesado podía quedar en libertad «sin perjuicio de que
dada la filiación netamente izquierdista del mismo y la colaboración por él
prestada a la causa roja se le imponga un correctivo de tipo disciplinario o
gubernativo, siempre que no se estimara bastante la prisión preventiva que
lleva sufriendo».
El auditor estimó que era
suficiente con medio año en la cárcel por haber sido «muy rojo» y el 29 de
noviembre de 1939 salió en libertad. Nada más se sabía acerca de su futuro, que
suponía difícil con cuarenta y cinco años y después de la experiencia en unas
cárceles donde la salud siempre corría peligro. Ahora, gracias a la información
facilitada por Lucy Marcos del Rey, sabemos que la familia terminó en México y
que el periodista falleció en Madrid el 3 de junio de 1943. Pío Marcos Cuadrado
sobrevivió a la cárcel, pero no llegó a los cincuenta años.
Las estadísticas dan
cuenta de un preso puesto en libertad tras el sobreseimiento de su causa
judicial. La realidad revelada por estos trabajos de la microhistoria indica
que Pío Marcos Cuadrado no solo padeció medio año de cárcel en unas condiciones
inhumanas, sino que falleció poco después, como tantos otros republicanos que
pasaron por una experiencia similar.
Luz Recuero Jiménez, la
esposa del periodista que hizo todo lo posible para ayudarle durante la
instrucción, también falleció en Madrid, pero le sobrevivió hasta el 21 de
diciembre de 1972. La viuda no tuvo la oportunidad de contar en público lo
sucedido con su marido. Ni siquiera en privado, supongo, por la escasa
información que nos ha llegado. Ahora Lucy Marcos del Rey, como tantos
familiares de las víctimas, intenta reconstruir la trayectoria de su abuelo y
contará con nuestra colaboración en todo lo que sea preciso.
Mientras tanto, el
cineasta Rodrigo Sorogoyen, que acaba de estrenar con gran éxito una película
protagonizada por Javier Bardem, ya dispone del sumario de Antonio del Amo, su
abuelo y también director de cine. Habrá que esperar algunos meses para completar
la información, pero estará lista para la publicación de Final de trayecto en
2027, justo cuando Rodrigo Sorogoyen esté a punto de iniciar una nueva
película, que en este caso estará centrada en la Guerra Civil en la que su
abuelo fue un documentalista al servicio del ejército republicano. Ahora conoce
mucho mejor su relato, gracias a una historia que alimenta la memoria con una
información contrastada.

