viernes, 22 de febrero de 2019

EMILIO RODRÍGUEZ, POLICÍA Y ACTOR



Estando ya revisadas las pruebas de imprenta de Un franquismo con franquistas, donde dedico un capítulo a la serie Crónicas de un pueblo, los responsables del Archivo General del Ministerio del Interior me remiten el expediente personal de Emilio Rodríguez Guiar, el actor que encarnó la figura del maestro en la citada serie. Los tiempos de la administración apenas se corresponden con los de la investigación, pues entre la petición y la respuesta ha mediado más de un año.

Al margen de lo escrito en el citado libro, el expediente de Emilio Rodríguez Guiar (Madrid, 1918-1983) ofrece algunos datos de interés. Tras haber sido combatiente en la Guerra Civil como militante falangista y voluntario en la División Azul desde junio de 1941 hasta el mismo mes de 1942, el por entonces «estudiante» en 1944 se presentó a las «oposiciones patrióticas», reservadas para quienes habían hecho méritos al servicio de los vencedores, y obtuvo una plaza en el Cuerpo Superior de Policía. Su ingreso en el mismo tuvo lugar el 28 de junio de 1945, siendo su primer destino Barcelona, desde donde pasó a Sabadell. En 1957, consiguió regresar a su ciudad natal para servir como Inspector de 2ª en el distrito de La Latina hasta su jubilación, a petición propia, en 1968 por padecer “claudicación intermitente”. Su mala salud ya tenía antecedentes, pues en su expediente figuran varias bajas por enfermedad que se suman a distintas excedencias voluntarias con diferentes motivos.

La trayectoria policial de Emilio Rodríguez apenas cuenta con elementos de interés al margen de los habituales en un inspector de policía. En su hoja de servicios, figuran varias felicitaciones por haber detenido a delincuentes comunes, tanto en Barcelona como en Madrid. En ningún momento parece haber tenido relación con la Brigada Político Social o haber participado en las tareas de represión política.

Ya en un escrito del 6 de febrero de 1960, Emilio Rodríguez Guiar declara actuar como «colaborador artístico literario en cinematografía sin horario fijo». Su afición por el cine debió prevalecer sobre su actividad como policía, que consideraría básicamente un trabajo capaz de aportarle seguridad económica. Sus superiores manifiestan en varias ocasiones que el funcionario había mostrado una intachable conducta, pero es indudable que los intereses de Emilio Rodríguez estaban más cerca de los cines que de las comisarías.

Casado desde el 21 de febrero de 1963 con Antonia Bajo Villaverde, el Inspector de 2ª clase se jubiló teniendo un hijo, Emilio Rodríguez Bajo, que nació poco después del enlace y fue piloto de aviación hasta su retirada. La popularidad de su padre fue tan intensa como olvidada por las nuevas generaciones.

Franco on trial

El pasado día 19 de febrero, tuve la oportunidad de presentar el documental Franco on trial junto con su director. Dietmart Post. La película se ha incorporado al catálogo de la UA y nos ayudará para divulgar la memoria histórica relacionada con la dictadura franquista.


lunes, 4 de febrero de 2019

La portada del nuevo libro


El nuevo libro, que saldrá publicado en marzo, ya cuenta con su portada gracias a mi hijo y a Renacimento. Ahora solo falta esperar los ejemplares y empezar a contar estas historias y semblanzas de tantos franquistas.