martes, 1 de abril de 2025

La tercera edición de Nos vemos en Chicote


 

Las monografías universitarias suelen tener una difusión testimonial con independencia de la entidad de su aportación científica. Salvo puntuales excepciones, sus lectores pertenecen al mismo ámbito académico que los autores y las editoriales saben que basta con una tirada mínima para abarcar tan modesto mercado. El resultado son libros por cuya edición deben pagar a menudo los propios autores -a veces sometidos a un chantaje de las editoriales privadas que convendría hacer público para su erradicación-, repartidos entre los colegas y depositados en las bibliotecas universitarias con buena parte de la tirada durmiendo en los almacenes.

Por fortuna y al cabo de un plazo razonable, estas monografías suelen contar con ediciones digitales y copias en los repositorios universitarios. Esta circunstancia favorece su difusión y accesibilidad. De hecho, como autor he tenido discretos resultados de ventas de algunos libros que posteriormente han contado con otros más brillantes en su versión digital. Por ejemplo, de Los consejos de guerra de Miguel Hernández, editado en 2022, todavía quedan a la venta algunos ejemplares, pero sus dos ediciones digitales aseguran su difusión hasta tal punto que la colgada en el repositorio de la UA cuenta con una media diaria de tres descargas del correspondiente archivo. Si este dato sostenido a lo largo del tiempo se trasladara a las ventas, estaríamos hablando de un best seller universitario.

A diferencia de la mayoría de mis colegas, tengo la fortuna de no pagar por publicar. Tampoco cobro, pero esta circunstancia carece de importancia porque en realidad las publicaciones son fruto de un trabajo relacionado con mi condición de funcionario público y, afortunadamente, los catedráticos estamos bien situados en el escalafón de los funcionarios.

El valor de los libros universitarios no depende de sus ventas, pero siempre es un motivo de satisfacción que las mismas vayan bien dentro de lo previsible en este sector del mercado editorial. Así, cuando se agota una tirada, cabe celebrarlo y pensar que la obra ha interesado a un número considerable de colegas. Incluso a lectores ajenos al mundo académico, que por distintos motivos pueden sentirse interesados.

En mi bibliografía hay varios libros agotados, pero solo he tenido la oportunidad de llegar a una tercera edición con Nos vemos en Chicote, publicado en 2015, reeditado en 2019 y ahora presente en las librerías con una tercera edición. Este dato prueba que los lectores avalan el libro, que por otra parte ha sido citado en bastantes ocasiones por los colegas y cuenta con la aprobación de la CNEAI cuando lo presenté para obtener mi quinto sexenio de investigación.

Ahora, cuando ya cuento con seis y un séptimo es imposible por la cercanía de la jubilación, el dato de la tercera edición solo es un motivo de satisfacción sin consecuencias curriculares. También reconforta por lo que supone tras la condena dictada por un juzgado de Cádiz. A estas alturas ignoro si Nos vemos en Chicote ha sido incluido en la sentencia, que recurriré cuando cuente con la aclaración de la misma solicitada por mi abogado. En cualquier caso, los lectores ya han aclarado su respuesta agotando las dos primeras ediciones. Solo cabe darles las gracias y prometer que seguiremos trabajando para intentar que los próximos libros tengan un resultado similar.