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martes, 27 de enero de 2026

El homenaje por el cincuentenario de La Edad de Plata, de José-Carlos Mainer


 

Algunos libros resultan decisivos en nuestra trayectoria académica porque nos permiten conocer lo ignorado u observar lo ya abordado desde una nueva perspectiva crítica. Esos hitos de la lectura se reparten a lo largo de los años, incluso conviene que sigan presentes cuando se afronta la jubilación porque son síntoma de la permanencia de una imprescindible curiosidad intelectual. Perdida la misma, todo es tan inútil como repetitivo.

No obstante, esas lecturas iluminadoras resultan especialmente decisivas cuando tienen lugar en los primeros años de una trayectoria donde estar atento al trabajo ajeno, a su posible magisterio, es un requisito tan obvio que apenas merece ser recordado. También buscar un hueco propio a la luz de quienes nos preceden en la tarea académica.

A principios de los años ochenta, cuando era un becario predoctoral, tuve la ocasión de leer la segunda y ampliada edición de La Edad de Plata de José-Carlos Mainer por recomendación de mi profesor, y desde entonces compañero, Miguel Ángel Lozano, que en el curso 1973-74 había tenido la suerte de asistir como alumno del citado en la UAB a la génesis de un libro verdaderamente deslumbrante por múltiples razones.

La Edad de Plata es una referencia tan inexcusable para abordar la historia literaria del período 1902-1936 como compartida por numerosos colegas en un clima de práctica unanimidad, subrayada por el generalizado respeto y admiración a su autor. Llegado el cincuentenario de la primera edición, y de tantos hitos de la historia reciente, era de justicia reeditarlo con el mimo empleado por la editorial Taurus gracias a la ayuda de Jordi Gracia y Domingo Ródenas, catedráticos de la UB.

El pasado verano releí La Edad de Plata (véase la entrada en este blog del 5 de septiembre) y tuve la oportunidad de comprobar la frescura de sus aportaciones, que marcaron directrices para muchos otros trabajos capaces de ahondar en lo indicado con especial sagacidad por José-Carlos Mainer. Esa grata impresión la compartí con mis compañeros del Departamento de Filología Española y pronto surgió la iniciativa de organizar un modesto homenaje al autor y su más conocida obra.

La propuesta fue acogida por el Centro de Estudios Mario Benedetti y, una vez finalizadas las obras en el mismo, el homenaje tendrá lugar el próximo 9 de febrero. Damos aquí el cartel del acto y el enlace a la web del CEMAB donde aparecerá el programa de las intervenciones, con el compromiso de añadir también la correspondiente grabación del acto cuando esté disponible en esa web:

https://web.ua.es/es/centrobenedetti/




Pdta.:

El texto de mi intervención puede consultarse en el siguiente enlace del Repositorio de la Universidad de Alicante:

https://rua.ua.es/entities/publication/b0a08867-a4d3-41c4-9d80-528b93c567da

Las intervenciones de mi compañero Miguel Ángel Lozano Marco en el homenaje y la mía pueden consultarse en el siguiente vídeo:





sábado, 28 de junio de 2025

El trabajo colectivo de una revista universitaria

Las enhorabuenas siempre son bien recibidas. Y, si te las mandan la rectora de tu universidad y el vicerrector de investigación de la misma por la tarea académica al frente de una revista, son un motivo de doble alegría. Así ha sucedido con motivo de la publicación de los resultados de la JCR de la Web of Science, donde Anales de Literatura Española ha confirmado su posición de liderazgo en el primer cuartil.

El trabajo, como es obvio, resulta colectivo, pero no basta con decirlo y conviene explicarlo en términos sencillos para entender la dificultad de sacar adelante una revista universitaria que publica dos números cada año desde que asumí la dirección.

El objetivo solo es viable contando con la colaboración de quienes actúan como secretarios de la revista: los profesores Davide Mombelli y Laura Palomo. Gracias a esta circunstancia, tenemos repartidos los trámites, revisiones, gestiones, comunicaciones… imprescindibles para editar los números. El conjunto abarca desde la petición de las subvenciones hasta la revisión de los textos pasando por una variedad de trabajos realmente sorprendente. Su enumeración resultaría disuasoria para quienes estén preparando una nueva revista, pero la tarea puede ser culminada cuando, al menos, hay tres personas dispuestas a emprenderla en un clima de colaboración y responsabilidad.


Dr. Davide Mombelli

Asimismo, contamos con un consejo de redacción al que recurrimos para localizar nuevos evaluadores de los artículos que nos llegan, promover contactos con diferentes grupos de investigación, considerar las líneas de trabajo de la revista y otras tareas imprescindibles para el correcto funcionamiento de la misma.


Dra. Laura Palomo

Una revista académica, tan distinta de las «depredadoras» a menudo objeto de denuncias con repercusión en los medios de comunicación, necesita someterse a un complejo sistema de normas para su indexación. Esta tarea la realizamos gracias al asesoramiento del Servicio de Publicaciones, que también nos ayuda a contactar con el maquetador, a colgar en internet la revista, imprimirla y distribuirla. Cada paso supone muchos correos electrónicos y algunas visitas a dicho servicio, donde siempre encontramos una excelente acogida porque, además de compañeros, somos amigos.

Así, para publicar un número y con independencia de los autores o los miembros del consejo de redacción, necesito la ayuda de Laura, Davide, Carlos, Marten, Javier, David, Vicente, Diego… Es decir, lejos de estar solo, estoy muy bien acompañado y, a menudo, mi trabajo es actuar como un guardia urbano dirigiendo el tráfico para que el vehículo llegue al destino a tiempo y sin percances.

Trabajar así, con gente joven y cuando uno está a punto de jubilarse, supone un privilegio que nunca terminaré de agradecer. Lo hago aquí y en cualquier otro lugar, porque mi empeño es distanciarme de quienes se aferran a sus competencias hasta el día de la jubilación. Yo las comparto, procuro sentar las bases de su continuidad cuando tengan que apartarme y, sobre todo, disfruto sintiéndome todavía útil a quienes pronto ocuparán mi puesto o seguirán siendo decisivos para que otras revistas de la Universidad de Alicante encabecen listados como el JCR de la Web of Science.

 

Pdta. He recibido tres ofertas económicas para privatizar la revista. Ni siquiera he contestado, porque, además de honesto, apuesto por una ciencia accesible a toda la comunidad científica y ajena a negocios que a veces son turbios.

 

Pdta.: La noticia ha sido recogida en el boletín informativo de la Universidad de Alicante:

https://web.ua.es/es/actualidad-universitaria/2025/julio2025/7-13/anales-de-literatura-espanola-la-unica-revista-q1-de-la-universidad-de-alicante-consolida-su-prestigio-internacional-en-humanidades.html

 

martes, 8 de abril de 2025

Anales de Literatura Española asciende al primer cuartil de Scopus


En enero de 2020 asumí la dirección de Anales de Literatura Española, una veterana revista universitaria publicada desde 1982. El reto era su adaptación a las actuales normas que rigen el competitivo mundo de las revistas universitarias, su indexación para asegurar la continuidad y el posterior ascenso en los cuartiles establecidos al respecto, que son fundamentales para la valoración académica de los artículos. 
Gracias a formar un equipo con mis jóvenes compañeros Davide Mombelli y Laura Palomo, pronto llevamos a cabo esa adaptación que supuso un cambio profundo de orientación y metodología del trabajo, conseguimos el sello FECYT de calidad y empezamos en el cuartil cuarto de Scopus. Aparte de pasar a editar dos números anuales con el mismo presupuesto que antes aparecía uno solo, hemos progresado número a número y esta semana la revista ha ascendido al primer cuartil, justo cuando se ha solicitado la renovación del sello FECYT.
El trabajo es colectivo y propio de un pequeño grupo tan coordinado como empeñado en mejorar la calidad de la revista. La recompensa también debe ser compartida, pero -cuando hace un mes se cuestionó en una sentencia mi trabajo académico- este reconocimiento público de la labor realizada supone un motivo personal de orgullo y ánimo para recurrirla a la espera de que la libertad de expresión, cátedra e investigación sea amparada por más altas instancias judiciales.