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sábado, 30 de agosto de 2025

Un cuatrimestre ilusionante


 

El verano se encamina al final sin necesidad de que nos lo recuerde el Dúo Dinámico. El inicio del cuadragésimo tercero curso como profesor de la UA lo afronto como un nuevo desafío, que vendrá repleto de actividades relacionadas con la investigación difundida a través de este blog. Las entradas dedicadas a la memoria, que no la historia, quedan pospuestas hasta la aparición en Navidades de un blog específico para las mismas.

Este verano he ultimado La colmena, el tercer volumen de la trilogía dedicada a los consejos de guerra de periodistas y escritores. A partir de septiembre empieza el proceso de informes y gestiones para su publicación, que preveo a finales del curso. No obstante, y a la vista de la difusión del primero en su versión digital, tal vez me decante por la misma para llegar al máximo número de lectores. En cualquier caso, es un tema a estudiar con las autoridades académicas y las editoriales.

A lo largo del verano he finalizado tres artículos ya enviados a la espera de su publicación en revistas académicas: el primero, escrito con mis colegas Adrian Shubert (York University) y Antonio Cazorla (Trent University), versa sobre el proceso a Miguel Hernández; «Pornógrafos y bohemios en las cárceles de la Victoria», que aparecerá en el homenaje a un amigo y «Las extrañas víctimas de la represión franquista», actualmente en fase de revisión.

Asimismo, he redactado la intervención en la sesión plenaria de un congreso dedicado a la literatura durante el franquismo que tendrá lugar el próximo mes de octubre en Alcalá de Henares. La invitación de los organizadores es una oportunidad de contactar con jóvenes investigadores que me mostraron su solidaridad por lo sucedido en marzo.

Una tarea a más largo plazo es la redacción de la ponencia «Los caricatos del cine mudo y la Generación del 27», encargada por los organizadores del congreso Los 100 años del 27. La vuelta a estos temas del humor siempre es una oportunidad de disfrutar.

Mientras estos trabajos superan etapas, otros están a punto de culminarlas y daré cuenta de las correspondientes novedades bibliográficas. Sin embargo, me ilusiona especialmente la presentación de una web dedicada a los escritores y periodistas objeto de mis estudios. Si los plazos se cumplen, la tendremos antes de finalizar septiembre gracias a la ayuda del grupo de investigación MIF.

Por otra parte, ya tengo agendadas varias presentaciones de mis dos últimos libros y el dedicado a Miguel Hernández. En la medida de mis posibilidades intentaré acudir a las invitaciones cursadas por las universidades y los grupos dedicados a la memoria histórica.

La investigación debe ser completada con la tutorización de los doctorandos. El 30 de septiembre, Nieves Ruiz presentará una tesis doctoral sobre Concha Alós y estoy finalizando la revisión de otra dedicada a las didascalias verbales en el teatro español. Unos becarios terminan y otros empiezan, como la estudiante procedente de China que trabajará sobre Almudena Grandes y la de Costa de Marfil, que lo hará sobre los autos sacramentales de Miguel Hernández.

La investigación también es divulgación. A la espera de la emisión en La 2 de un documental acerca del NO-DO donde colaboro, en fechas próximas participaré en el rodaje de otro realizado por una productora catalana y centrado en la figura de Miguel Hernández.

No obstante, el proyecto más complejo todavía no lo debo anunciar porque su realización depende de instancias oficiales, Las gestiones comenzarán en septiembre y espero dar noticias al respecto antes de Navidades, pues la temática guarda relación con los consejos de guerra de periodistas y escritores.

Si añadimos la publicación en noviembre de un monográfico sobre la censura franquista en el teatro y en diciembre de otro sobre la literatura del exilio, en colaboración con el grupo GEXEL, así como la recepción de los primeros sumarios solicitados al AGHD para su análisis durante el presente curso, no habrá tiempo para aburrirse. Solo espero contar con la salud necesaria para afrontar las tareas y, en compañía del alumnado, iniciar un nuevo curso con el ánimo de un becario, aunque los años pesen lo suyo.

 

sábado, 19 de abril de 2025

La aniquilación de la democracia municipal republicana, de Antonio Barragán


 Antonio Barragán

El análisis de los consejos de guerra de los periodistas y escritores me ha llevado a frecuentar una bibliografía poco usual en los estudios literarios. El objetivo ha sido evitar las generalizaciones de estos últimos a la hora de referirse a la represión sufrida por los citados colectivos. Frente a los reiterados lugares comunes, cabe afrontar estos episodios con detalle para observar lo peculiar de cada caso y reconsiderar algunas conclusiones ajenas a la realidad documentable.

El objetivo de la trilogía y otros trabajos simultáneos requiere un conocimiento tanto histórico como jurídico de los consejos de guerra. Y, por supuesto, la colaboración de juristas e historiadores a los que consultar en caso de duda. Por fortuna, a lo largo de estos años he contado con la ayuda de juristas, magistrados y colegas de diversas áreas para resolver las inevitables dudas sobre una documentación todavía poco conocida.

La historia de la represión franquista debe mucho a los estudios locales. Sin el análisis exhaustivo de lo sucedido en ámbitos geográficos concretos habría sido imposible avanzar con seguridad para cuestionar el relato propagandístico del régimen, articulado a base de generalizaciones y tantas veces asumido por quienes hacen del revisionismo o el olvido una cuestión de fe a prueba de evidencias.

Así, antes de analizar los sumarios, consulté trabajos sobre lo acontecido en comarcas remotas de las que nada sabía. El objetivo no era tanto conocer una historia local como contrastar mi metodología con la empleada por historiadores versados en la materia. Gracias a sus enseñanzas, he modificado algunos aspectos metodológicos, he ampliado la bibliografía para nuevas consultas y, por supuesto, he confrontado mis conclusiones con las de aportaciones que analizan lo sucedido con otros colectivos.

El historiador trabaja a partir de muestreos más o menos limitados y, antes de sacar alguna conclusión, debe contextualizar su análisis. La tarea es lenta, requiere muchas consultas y los lectores no siempre son conscientes de su realización. Apenas importa, pues la ética profesional del investigador debe prevalecer sobre el eco o reconocimiento de sus aportaciones.

Mi amigo Antonio Barragán ha sido una de las referencias en esta tarea poco habitual en un catedrático de literatura. Ya contacté con él cuando redacté Nos vemos en Chicote (2015) para recabar las opiniones de Julio Anguita sobre el secretario del Juzgado Militar de Prensa que acabó su trayectoria profesional en el Ayuntamiento de Córdoba. Desde entonces sigo sus publicaciones y, gracias a sus libros sobre la represión en aquella provincia andaluza, he aprendido a afrontar el análisis de los sumarios de los consejos de guerra.




Antonio Barragán acaba de publicar Culpable de todos los desmanes habidos… La aniquilación de la democracia municipal republicana, Córdoba, 1936-1942 en la editorial Utopia. Gracias al estudio de numerosos sumarios, la monografía alumbra lo sucedido con los representantes municipales de aquella provincia. El relato histórico todavía estremece, pero he procurado mantener la mirada fría para anotar detalles, referencias, enfoques, valoraciones… que me ayudarán a culminar el tercer volumen de la trilogía dedicada a los consejos de guerra de periodistas y escritores.

A raíz de la sentencia dictada por un juzgado de Cádiz, Antonio me llamó preocupado y solidario porque, como escribió nuestro colega Antonio Cazorla, cualquier otro historiador podía ser igualmente condenado. Incluso quienes utilizan títulos que, según el criterio establecido en la sentencia, serían considerados “sensacionalistas” como La justicia del terror (Gutiérrez Molina), La Victoria sangrienta (Moreno Gómez) o El holocausto español (Paul Preston), entre otros muchos. Mención aparte merece un reciente libro titulado Los verdugos de Franco, de José Luis Garrot. La sentencia condena a siete medios de comunicación por utilizar ese término.

La reiterada solidaridad ha dado pie a comunicados y artículos que procuro recoger en este blog con independencia de su valoración. A la espera de que el recurso permita recuperar la libertad de expresión dispensada por el Tribunal Constitucional a la producción científica, solo cabe trabajar para desvelar la represión franquista. En mi caso, no se trata de «no callar» como opción voluntaria, sino de cumplir con mis obligaciones como funcionario de la Universidad de Alicante.

El reciente libro de Antonio Barragán es una muestra de esa voluntad compartida por tantos colegas universitarios. Nuestras aportaciones tendrán mejores o peores resultados, siempre susceptibles de modificación gracias al debate, pero seguirán adelante con el objetivo de conocer sin olvidos ni eufemismos lo sucedido en aquellos años de represión y falta de libertades.