viernes, 17 de febrero de 2023

Secundino Gallego, el bedel del «millón»


El bedel de la Universidad de Barcelona Secundino Gallego era un verdadero especialista en pájaros de todo tipo. Su popularidad fue enorme a principios de los años setenta gracias a su participación en un concurso de RTVE. La figura de este hombre anónimo hasta entonces que lo sabía todo en materia de trinos la evoqué en un capítulo de Contemos cómo pasó (Alicante, Universidad de Alicante, 2016), donde abordo el papel de los concursos vistos por millones de espectadores en la configuración del imaginario popular y generacional.
El texto del correspondiente capítulo ahora también puede ser consultado en el Repositorio de la Universidad de Alicante:

http://hdl.handle.net/10045/132138

jueves, 16 de febrero de 2023

Rafael Canalejo Cantero, el alcalde del «millón»

Rafael Canalejo Cantero, alcalde de Belmez a principios de los años setenta, alcanzó una enorme popularidad por su participación en el concurso televisivo Un millón para el mejor. Su figura, verdaderamente representativa de los políticos locales del Movimiento, la evoqué en uno de los capítulos de Contemos cómo pasó (Alicante, Universidad de Alicante, 2016), donde abordo la importancia de estos concursos vistos por millones de espectadores en la configuración del imaginario popular y generacional. El texto del capítulo ahora también está accesible en el Repositorio de la Universidad de Alicante:

http://hdl.handle.net/10045/132138

 

Federico García Sanchiz, florido charlista


Federico García Sanchiz fue un popular charlista desde antes de la Guerra Civil y, sobre todo, durante el franquismo. Tuve la oportunidad de evocar su figura en uno de los capítulos de Contemos cómo paso. Imágenes y reflexiones de una cotidianidad (1958-1975), un ensayo publicado por el Secretariado de Publicaciones de la Universidad de Alicante en 2016.
La figura del charlista, ya desaparecida en nuestra cultura, me permite evocar otros charlistas de mi experiencia como alumno en un instituto durante el franquismo y, especialmente, la importancia de la palabra bien hablada en nuestra formación.
La foto de la entrada procede de ABC. Os paso el enlace al correspondiente capítulo en el Repositorio de la Universidad de Alicante:

http://hdl.handle.net/10045/132104

Arturito Pomar, precoz ajedrecista


La figura del precoz ajedrecista Arturito Pomar la evoqué en uno de los capítulos de Contemos cómo pasó. Imágenes y reflexiones de una cotidianidad (1958-1975), un ensayo publicado por el Secretariado de Publicaciones de la Universidad de Alicante en 2016. Ahora el texto revisado y actualizado está también disponible en el Repositorio de la Universidad de Alicante.

Arturito Pomar fue uno de los más destacados niños prodigio del franquismo y el capítulo versa sobre la importancia de los mismos como referentes alojados en la memoria de quienes llegamos a vivir aquella época. Os paso el correspondiente enlace:

http://hdl.handle.net/10045/132095



martes, 14 de febrero de 2023

La vaca lechera, letra de Jacobo Morcillo


 El capítulo «Jacobo Morcillo, ocurrente letrista» está incluido en mi libro Contemos cómo pasó. Imágenes y reflexiones de una cotidianidad (1958-1975) (Alicante, Secretariado de Publicaciones de la Universidad de Alicante, 2016, pp. 43-60). El texto, una vez revisado y ampliado gracias a la consulta de un sumario judicial depositado en el Archivo Histórico Nacional (FC-Causa General, 159, exp. 1), ahora está accesible en el Repositorio de la Universidad de Alicante.
La biografía de este quintacolumnista que se alistó en la División Azul y, a su vuelta, fue un policía nacional al tiempo que brillante letrista de canciones como La vaca lechera -su popularidad continúa hasta el presente-, seguramente ejemplificaría muchas de las vicisitudes vividas en la España de la guerra y la larguísima posguerra. Su célebre fox trot aligeró con una letra pegadiza y optimista las penurias de un momento dramático para la mayoría de los españoles y lo evoco, por tradición familiar, en un capítulo donde hablo de las diferentes experiencias generacionales durante el franquismo en torno a algo tan básico como la alimentación.
Jacobo Morcillo Uceda (1917-2004) aparece en numerosos blogs nostálgicos. A veces con datos que se contradicen con los documentos conservados y accesibles en los archivos públicos. Otros, como su expediente personal en el Ministerio de Interior, no serán consultables hasta transcurridos veinticinco años desde su fallecimiento. Mientras tanto, cabe recordarle como un joven de veinte años que debió superar momentos dramáticos en dos guerras consecutivas y que, al parecer, nunca perdió el suficiente sentido del humor para escribir sencillos cantables y frases publicitarias que tuvieron un notable eco popular:

http://hdl.handle.net/10045/132013



lunes, 13 de febrero de 2023

John Moore (Negre Lloma), homenajeado vagabundo


 La leyenda del Negre Lloma, cuyo cadáver habría atravesado media España a hombros de cinco mil falangistas en 1939, siempre me interesó desde niño cuando la oí contar en mi familia. Al cabo de los años, consulté la base real de la misma y la recreé en el marco de la memoria de un chaval que en la víspera de cada veinte de noviembre de los sesenta iba con su colegio para ver la celda que acogió a José Antonio hasta su fusilamiento. La leyenda, como otras que circulaban por entonces entre los perdedores, solo era un aliviadero de la sonrisa para soportar mejor el peso de una derrota absoluta y brutal.
El correspondiente capítulo apareció en Contemos cómo pasó. Imágenes y reflexiones de una cotidianidad (1958-1975), Alicante, Secretariado de Publicaciones de la Universidad de Alicante, 2016, pp. 25-42.
Ahora también se puede leer en el Repositorio de la Universidad de Alicante:

http://hdl.handle.net/10045/131999
El libro se encuentra a la venta en:
https://publicaciones.ua.es/p/2742_condiciones-de-compra/

Una nueva oportunidad para Contemos cómo pasó


La publicación de un libro es un proceso largo que incluye períodos de espera. El investigador siempre debe tener otras tareas a mano para no quedar parado. La lectura es la principal, pero también cabe repasar trabajos anteriores, mejorarlos y darles una nueva oportunidad gracias a las posibilidades que aportan las nuevas tecnologías. Así he procedido con Contemos cómo pasó, un ensayo publicado en 2016 por la Universidad de Alicante y que ahora, capítulo a capítulo, será accesible a través del Repositorio de la Universidad de Alicante (RUA).
Hoy enlazamos el prólogo de un libro que supuso un empeño quijotesco en tiempos de bachilleres homologados porque su autor pretendía ser uno de los «cofrades de la divagación» (Luis Mateo Díaz) para escapar de la rutina académica, divagar sin norte y, sobre todo, conversar con un lector maduro a la búsqueda del recuerdo compartido.

Prólogo disperso, aunque oportuno, pp. 9-24:

http://hdl.handle.net/10045/131998