La prensa del franquismo
es una fuente inagotable de información acerca de un régimen que mantuvo muchos
silencios gracias a la censura imperante desde los tiempos de la guerra, pero
también mostró con orgullo a sus protagonistas, aunque fueran los responsables
de una represión totalmente ocultada más allá de los primeros meses, cuando
menudeaban las noticias de detenciones, procesamientos y ejecuciones, siempre
en letra pequeña y en notas marginales.
Los archivos públicos
aportan la información fundamental y casi siempre más fiable, pero la prensa la
completa con notas que permiten mejorar en la medida de lo posible el
sintetizado perfil biográfico de personajes históricos verdaderamente
importantes, aunque caídos en el olvido más allá de la memoria de los círculos familiares.
Así actué en casos como
los del juez Manuel Martínez Gargallo, el titular del Juzgado Militar de
Prensa, o el comandante Pablo Alfaro, el presidente del tribunal que condenó a
Miguel Hernández y otros escritores o periodistas represaliados. Ahora, de cara
al cuarto volumen de la tetralogía dedicada a estos consejos de guerra, estoy
reconstruyendo en la medida la trayectoria pública de Ángel Manzaneque
Feltrer, coronel del Cuerpo Jurídico Militar y auditor-jefe del Ejército de
Ocupación durante la inmediata posguerra, el período de mayor represión.
Al margen de la
documentación solicitada al Centro Documental de la Memoria Histórica, de
Salamanca, acabo de localizar en la hemeroteca de ABC la necrológica del
auditor, concretamente en la página 23 del número correspondiente al 3 de abril de 1944. El texto es el
siguiente:
«Ayer falleció en Madrid,
el coronel retirado del Cuerpo Jurídico Militar don Ángel Manzaneque Feltrer.
Destinado en Zaragoza en julio de 1936, se sumó desde el primer instante al
Alzamiento Nacional, redactó el bando de declaración del estado de guerra y
puso su gran inteligencia, su extraordinaria actividad y su caballerosidad sin
tacha al servicio de España. Como auditor-jefe del Ejército de Ocupación,
desempeñó su cometido con una ponderación y un acierto realmente notables».
Aparte de la cuestionable
«ponderación» en el momento más álgido de la represión y desde un destino clave
para la misma, la necrológica permite saber que el coronel Ángel Manzaneque
Feltrer fue el redactor del bando de guerra, una noticia que hasta el presente
no me constaba y que tampoco he visto reflejada en los numerosos libros donde
dicho bando aparece.
La necrológica se
completó con una nota publicada en el mismo periódico el 8 de abril de 1949, en
la página 18. Allí se indica que el funeral por el alma del auditor-jefe tuvo
lugar ese día en la madrileña iglesia de Santa Bárbara. Nada se dice de las almas que pasaron
por sus manos de oficial del Cuerpo Jurídico Militar diez años antes, nunca tuvieron un funeral y acabaron
en fosas comunes. En 1949, la Historia solo la escribían los vencedores,
también en la prensa.

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