A veces, cuando en mis
clases explico las tareas relacionadas con la investigación en estudios
literarios, utilizo la imagen del pescador que echa una y otra vez su caña a la
espera de que algo pique. Si así lo hace, es porque confía en obtener una
recompensa para su empeño, pero a menudo el resultado es nulo o insatisfactorio
porque los documentos buscados no se encuentran o su valor es tan escaso como
un pez minúsculo y poco sabroso. Sin embargo, hay que seguir probando, porque
la investigación requiere paciencia y depara sorpresas.
Hace unos meses, supuse
que el teniente Antonio Luis Baena Tocón, uno de los secretarios del Juzgado
Militar de Prensa, podría haberse incorporado a algún colegio de abogados tras
finalizar sus estudios de Derecho. La consulta al de Madrid resultó infructuosa,
lo cual es una pena, puesto que su archivo histórico está digitalizado y proporciona
una excelente información a los investigadores. Tampoco tuve suerte con el de
Córdoba. El pasado 17 de junio me comunicaron que el citado oficial no había
estado colegiado allí. Afortunadamente, la gestión fue positiva cuando contacté
con el de Sevilla, donde Antonio Luis Baena Tocón estuvo colegiado desde 1950
hasta 1981 por la documentación remitida el pasado 6 de julio por parte de
Francisco Javier Ramos Jiménez.
A continuación,
transcribo la solicitud de ingreso en el Colegio de Abogados de Sevilla
presentada por Antonio Luis Baena Tocón el 11 de enero de 1950:
«Don Antonio Luis Baena
Tocón, Licenciado en Derecho, con domicilio en la calle ---, 3, ante VE expone:
Que deseando incorporarse a la Ilustre Corporación de su digna presidencia,
presenta con esta solicitud los documentos que para el caso determinan los
Estatutos, declarando al mismo tiempo que no ha pertenecido ni pertenece en la
actualidad a ningún otro colegio. Por lo expuesto, suplica a VE sea servido
ordenar que, una vez terminado de someter el expediente a la aprobación de la
Junta de Gobierno, pues así procede en justicia que espera merecer de VE, cuya
vida guarde Dios muchos años».
La solicitud fue aprobada
por la Junta de Gobierno. Sin embargo, entre la documentación conservada en el
archivo no figura la presentada por el solicitante, que no indica en la
transcrita petición la universidad por la que se licenció, la Central de
Madrid, ni la fecha del título de licenciado.
Antonio Luis Baena Tocón
estuvo colegiado hasta el 5 de octubre de 1981, fecha en la que su hijo Antonio
-según la firma- escribió al secretario del colegio en nombre de su padre para
solicitar la baja de este a causa de su jubilación. Por entonces, figuraba «con
el n.º 35 entre los colegiados sin ejercicio».
La documentación
recopilada no la reproduzco porque, puesto en contacto con el Colegio de
Abogados de Sevilla, no me aclararon si tenía la correspondiente autorización.
No obstante, las copias digitalizadas están a disposición de quien las desee
consultar por motivos de investigación o para completar la memoria familiar.
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