martes, 7 de junio de 2011

domingo, 22 de mayo de 2011

Libro acabado



Hojas volanderas ya está en manos del Servicio de Publicaciones de la Universidad de Alicante. Dentro de unos meses espero poder difundir las trayectorias de Jacinto Miquelarena, José Luis Salado, León Vidaller y Mateo Santos. No obstante, si a través de esta botella echada al océano de la red llegara la noticia a alguien interesado en estos autores, le ruego que se ponga en contacto conmigo. Siempre estaremos a tiempo de compartir alguna información.

sábado, 12 de marzo de 2011

Uno de los amores de José Luis Salado



El periodista José Luis Salado, mucho antes de fallecer en el exilio moscovita, fue un hombre con éxito entre las mujeres del mundo del espectáculo. De hecho, tenía su público entre el género femenino. Luisita Esteso fue una de sus amantes. Ya os podéis imaginar que no le acompañó al exilio porque Luisita no le sedujo precisamente por la vía ideológica:


La historia completa acerca de José Luis Salado se puede consultar en Hojas volanderas. Periodistas y escritores en tiempos de República:

Tres protagonistas del tiempo de la desmesura



Gracias a este vídeo, podemos escuchar a tres protagonistas de El tiempo de la desmesura. Historias insólitas del cine y la Guerra Civil (Barcelona, Barral y Barril, 2010). La Yankee, Alady y Tina de Jarque. La canción, por popular, seguro que será recordada por vosotros:

http://www.youtube.com/user/vertxxgg#p/search/0/5u-djcie3lQ

lunes, 7 de marzo de 2011

¡Qué país, Miquelarena!



¡Qué país, Miquelarena!

            Algunas frases sintetizan tanto que merecen una autoría colectiva. Es el caso de la que encabeza esta carta, pronunciada por el olvidado Pedro Mourlane Michelena ante el estupor que le produjo una situación donde se mezclaba lo racial y lo grotesco. Su amigo Jacinto Miquelarena la escucharía con el asentimiento de quien, como periodista, siempre procuró un barniz de refinamiento y gustaba de la síntesis.
            La exclamación se incorporó al acervo de las anécdotas comentadas en tertulias y, de vez en cuando, reaparece en la prensa sin necesidad de aludir a Pedro Mourlane Michelena o al mismísimo Jacinto Miquelarena, dos autores condenados a las notas a pie de página de los eruditos.
            Juan Cruz la ha recordado en un excelente artículo sobre los valientes y los cobardes publicado el 7 de marzo. Su atribución es errónea, pero apenas importa porque su utilización resulta pertinente. En cualquier caso, si escribo estas líneas es porque no abundan las ocasiones de recordar a quienes permanecen en el limbo de los estudios universitarios. Jacinto Miquelarena y Pedro Mourlane Michelena forman parte de esta nómina y, en un próximo libro dedicado a las hojas volanderas en tiempos de República, espero tener la oportunidad de rescatarles, aunque tan sólo sea para que la célebre exclamación se asocie a unos rostros dignos del recuerdo.



sábado, 26 de febrero de 2011

El autor de un blog se enfada con mi libro sobre Edgar Neville



No todas las reseñas pueden ser positivas. La discrepancia es lógica en estas materias. No obstante, vistas las críticas que provienen de un sector bastante caracterizado del espectro ideológico, me reafirmo en mis conclusiones y os paso el correspondiente enlace para contrastar lo escrito en mi libro con las críticas aparecidas en un blog:

La sonrisa del inútil




Algunos libros, como La sonrisa del inútil. Imágenes de un pasado cercano, forman parte de una memoria personal en torno a la sonrisa que se pretenden poner en común con el lector. El empeño me llevó por los caminos de la ficción que recuerdo con más agrado. La redacción fue una oportunidad de disfrutar recordando, o volviendo a ver, referentes bien guardados en la memoria más gratificante, pero estos libros sin pretensiones están condenados a ser leídos por un puñado de amigos o colegas. En cualquier caso, me consuela pensar que puedo compartir con ellos algunos motivos para la sonrisa: